Mucho se habla cerca de los días festivos sobre la estrecha relación que existe entre el manejo, el consumo de alcohol y los accidentes de tránsito. Para dar una idea esclarecedora acerca del tema podría decirse que hay una cantidad suficiente de evidencias que indican que el consumo de alcohol reduce drásticamente la performance del conductor y afecta de manera negativa a ciertas habilidades, como la visión, el tiempo de reacción, la capacidad de dividir la atención y el juicio, entre otras.Según estudios realizados por investigadores de la Universidad de New York, los conductores que manejan alcoholizados y chocan se parecen en varios puntos a aquéllos que conducen sobrios y también chocan. Ambos grupos se caracterizan por ser en su mayoría varones, jóvenes y solteros, así como por tener algún tipo de dependencia con respecto a la bebida o a las drogas. Además se asemejan porque tienen problemas de agresión, ira y otras actitudes y/o rasgos personales negativos.
Este hallazgo ha llevado
a postular que las personas que beben y conducen no se convierten en ‘conductores modelo’ cuando están sobrios. En realidad, pertenecen a un grupo de alto riesgo de provocar accidentes de tránsito aun cuando no hayan bebido. Aunque no hay que desestimar el hecho que el alcohol contribuye frecuentemente a que sucedan accidentes, sería bastante útil coordinar los esfuerzos de todas las entidades que se dedican a la seguridad vial para centrar el problema de las campañas contra el alcohol y el manejo en esos puntos, y no como se ha venido haciendo desde el rigor o la tragedia. Sucede que las conductas de un alto porcentaje de bebedores no se ven afectadas por las publicidades ni por las consecuencias legales tales como el arresto o la prisión. Incluso es muy probable que vuelvan a reincidir. Una respuesta posible para ese tipo de conductores sería la capacitación adecuada; es decir, a medida, donde se haga hincapié en otros temas, como la influencia de las emociones en el manejo y la psico-motricidad, sin descuidar cuestiones como la responsabilidad social y las consecuencias a la hora de elegir una conducta.
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